4 situaciones en las cuales posponer mañana es bueno

Reloj de bolsillo en la arena

El ladrón más grande que este mundo haya creado es la procrastinación, y todavía está en libertad. [Josh Billings]

La tendencia a posponer continuamente algo, llamado dilación, es una de las actividades más comunes de los seres humanos.

De hecho, tendemos a posponer todo, pero todo lo que puede posponerse de alguna manera: decisiones, acciones, pensamientos, reflexiones, compromisos y promesas.

A menudo, si tenemos la posibilidad, tendemos a posponer las cosas para poder llevar a cabo otras actividades más gratificantes.

Cuando te dije acerca de eso cómo dejar de procrastinar Destaqué los problemas que esta tendencia provoca que seamos consciente e inconscientemente.

Sin embargo, algunas veces, posponer puede ser útil y también puede hacernos bien, veamos cuándo.

4 momentos en los que posponer es bueno

Toma el despertador por la mañana

# 1 Cuando queremos ser creativos

Algunos estudios parecen mostrar que la procrastinación es útil para poner de manifiesto nuestra creatividad y pensar bien, estamos hablando de un proceso bastante sensato y elemental.

Cada vez que tomamos decisiones rápidas o pasamos a la acción sin pensar demasiado, lo hacemos en modo automático.

Basamos nuestras acciones en automatismos, procesos mentales preconstituidos o esquemas motores probados.

De esta manera, no solo nos quedamos atrapados en el nuestro zona de confort pero no usamos la creatividad para actuar o tomar decisiones.

En estas situaciones, es útil posponer, sin exagerar, trabajar su creatividad y salir de la zona de confort.

En este sentido, si desea mejorar su creatividad a partir de un vistazo a este articulo.

# 2 Cuando no tenemos suficiente información

Siempre he escrito que la falta de información es una de las excusas más populares no actuar y obviamente repito.

Nos decimos a nosotros mismos que si tuviéramos ese objeto en particular o esa información que otros nos ocultan, probablemente lo pondríamos todo en nuestro proyecto.

Sin embargo, puede haber momentos en los que realmente no tenemos suficiente información o no tenemos las herramientas para hacer algo.

En estos casos, en lugar de tirar de cabeza contra el cristal como una mosca, que luego encontramos muerto en el alféizar de la ventana, es mejor posponer las cosas.

Lo importante es hazlo conscientemente y tal vez use este espacio de tiempo para evaluar mejor nuestro proyecto y seleccionar la mejor información o las herramientas más efectivas.

# 3 Cuando no tenemos una razón

Si no tenemos una razón real para hacer algo, tendemos a posponer para siempre.

Me parece obvio que si en el fondo no queremos realmente hacer algo, no solo en previsión de una gratificación inmediata, sino también en previsión de una ventaja futura, probablemente no tengamos una razón estable y vigorosa.

En este caso, la procrastinación puede ser muy útil.

Podemos utilizar este momento para reflexionar cuidadosamente sobre las razones que nos impulsan a establecer ciertos compromisos para evaluar si realmente son nuestros o si ya no tienen valor para nosotros.

# 4 Cuando luchamos no nuestras propias batallas

en Crecimiento individual He publicado numerosos artículos dedicados a la productividad y la efectividad personal, como el artículo sobre hacer la lista o el de la productividad personal.

Cuando hablo de estas técnicas, vengo a menudo malentendido acerca de su uso.

La mayoría de las personas con las que interactúo creen que el objetivo final es convertirse en una especie de robot infalible y perennemente productivo.

Obviamente, considero este objetivo mal por una variedad de razones.

Nunca podríamos ganar una carrera de productividad personal con un algoritmo o un robot que ya nos pueda reemplazar casi por completo.

Por esta razón, incluso el simple hecho de pensar en convertirse en un robot es una batalla perdida al principio y me gusta artes marciales Nunca participo en batallas que no puedo ganar, excluyendo casos verdaderamente especiales.

Este largo preámbulo se utiliza para comprender que la productividad debe aplicarse a objetivos sensatos y, sobre todo, a consciente: si estamos compitiendo para convertirnos en robots, es normal terminar postergando una y otra vez.

En estos casos, sentiremos una necesidad fisiológica de posponer el estrés acumulado en uno batalla que no compite por nosotros.

Procrastin que te pasa

Lanzar aviones de papel

Si has entendido que posponer continuamente es robarte la vida, te sugiero que leas el artículo dedicado a dilación.

Si, por otro lado, crees que estás posponiendo continuamente una de estas excelentes razones, es mejor pensar cuidadosamente sobre tu vida y tus elecciones.

En particular, en referencia al punto # 4, tenga cuidado de no pelear una batalla que no le pertenece, sino que usted tensiones y desmoralizarte

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